Mujer, Familia y Generación
En los pueblos indígenas, confluimos mujeres y hombres que transitamos desde la niñez hasta la edad adulta con vivencias y visiones del mundo diferente. El hecho de ser una mujer o un hombre; ser jóvenes, ancianos, ancianas, niños o niñas; o de pertenecer a una familia en particular, hace que aunque tengamos orígenes culturales comunes, nuestras experiencias comunitarias y políticas sean distintas, así como las problemáticas que enfrentamos. Reconocer estas vivencias específicas permite construir estrategias de acción colectiva y prácticas que sean incluyentes con todas y cada una de las personas que hacemos parte de las comunidades indígenas.
Atendiendo a esta necesidad, a partir del año 2007 se creó la consejería Mujer, Familia y Generación de la ONIC; teniendo como antecedente el Área Mujer y Cultura, que ya funcionaba desde años atrás. Esta consejería constituye una apuesta política por consolidar un espacio de construcción y dinamización de propuestas encaminadas al fortalecimiento de las mujeres, las familias y las diferentes generaciones indígenas, y a la solución de sus problemáticas específicas, en el contexto de la agenda global del movimiento indígena.
La consejería trabaja alrededor de tres componentes, que describimos a continuación:
Mujeres: las cosmovisiones indígenas reconocen la presencia de fuerzas femeninas y masculinas, opuestas, diferentes y complementarias, que coexisten en una línea de equilibrio. Estas fuerzas se hacen presentes en mujeres y hombres, quienes vivimos realidades distintas, de acuerdo al sentido, la misión y los roles que la cultura ha asignado a cada uno de nosotros y que deberían realizarse en el marco de una relación que no altere la armonía.
Sin embargo, es preocupante que en la vida cotidiana se presenten situaciones en el cual lesionan el equilibro colectivo y la vida de las mujeres, como la violencia, ejercida tanto al interior de las comunidades indígenas como por parte de actores externos; el no reconocimiento de la importancia del papel de las mujeres en el espacio comunitario y la baja participación femenina en escenarios de decisión política.
Esta realidad convoca la Consejería a trabajar por la construcción de nuevas formas de relación que promuevan el empoderamiento de las mujeres y la transformación de las desigualdades que viven, con miras a consolidar el Buen Vivir en nuestros pueblos.
Familias: Sedan en expresiones tradicionales o en nuevas formas de construcción, la familia es un componente sustancial y básico de la estructura social indígena y uno de los espacios donde se reproduce la cultura y se fortalece la organización política. Sin embargo, nuestras familias afrontan problemáticas ocasionadas por el desequilibro entre hombres y mujeres, la falta de posibilidades económicas, la desarticulación en el contexto de guerra en el cual nos encontramos, la migración de uno o más miembros, las violencias, los abandonos, entre otras dificultades.
Frente a esta realidad, la Consejería desarrolla acciones encaminadas fortalecer las familias y tramitar las situaciones conflictivas, desde una apuesta por reconstruir el equilibro y la armonía, de esta manera, restablecer el papel de la familia en la pervivencia de los pueblos.
Generaciones: llamámos generaciones a los sub-grupos establecidos por la cultura a partir de su concepción del ciclo vital: niñas, niños, jóvenes, mujeres y hombres adultos, ancianas y ancianos. Según la generación a la cual se pertenezca, la vivencia de la comunidad y de la organización es diferente. En nuestro quehacer, apostamos por fortalecer el vínculo que hay entre las generaciones, para que mujeres y hombres jóvenes, niños y niñas, recojan el legado de los y las mayores, y, desde su propia experiencia, asuman un lugar activo dentro de la consolidación de nuevas propuestas y caminos colectivos, que respondan al devenir de los tiempos.
Con base en estos tres componentes, la Consejería ha diseñado un plan de acción que contempla siete áreas de trabájo:
- Participación activa de las mujeres en el gobierno propio.
- Formación política.
- Documentación, investigación, visibilización e incidencia política en escenarios nacionales e internacionales.
- Exigibilidad y defensa jurídica.
- Construcción de una política propia diferencial para mujeres, jóvenes y niños-as.
- Impulso de alternativas económicas propias de las mujeres.
- Construcción de una política de relacionamiento con mujeres. indígenas, sectores sociales, organizaciones no gubernamentales, organismos multilaterales y Estado.
En la actualidad, la consejería Mujer, Familia y Generación está bajo la coordinación de la consejera Arelis Uriana, del pueblo wayuú, quien hace parte del gobierno de la Organización Nacional Indígena – ONIC-. El trabajo de la Consejería es acompañado por el Consejo Nacional de Mujeres Indígenas, que es una instancia de asesoría y apoyo creada por Mandato del VII Congreso Nacional Indígena. Dicho Consejo está integrado por diez mujeres, dos representantes de cada macro-regional, que son elegidas en la Asamblea Nacional de Mujeres.
El primer Consejo se conformó en la comunidad de Cajones (Florida, Valle), en noviembre de 2009 durante la II Asamblea de Mujeres Indígenas, y empezó su labor en el 2010. A lo largo del año ha realizado procesos de formación y empoderamiento, y ha formulado propuestas para dar cumplimiento al mandato del VII Congreso de los pueblos indígenas.
El trabajo de la Consejería Mujer, Familia y Generación es una responsabilidad política del movimiento indígena en su conjunto, las y los invitamos a apropiarse de estas propuestas y líneas de acción, y ponerlas en el contexto de sus comunidades, las organizaciones locales y regionales y, en general, en los espacios colectivos de los pueblos.
Las macro-regionales agrupan a las organizaciones indígenas regionales que comparten territorios cercanos geográficamente; son cinco: macro Amazonía, macro Orinoquía, macro norte, macro occidente, macro centro-oriente.



