Informe Amnistía Internacional sobre DDHH 2012
Para el caso de Colombia el Informe señala que el conflicto armado interno afecta los derechos humanos de la población civil, especialmente de pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes y campesinas. Haciendo referencia a la ONIC, Amnistía la organización internacional defensora de derechos humanos indica, que en los primeros 11 meses del año 2011 murieron violentamente 111 indígenas. Y que en junio del mismo año los paramilitares dieron muerte a 5 dirigentes del pueblo indígena zenú del municipio de Zaragoza, departamento de Antioquia, entre otras vulneraciones que la organización señala (lea Informe, capitulo Colombia, en documento adjunto al final del texto).
Amnistía Internacional señala que su informe muestra el estado de los derechos humanos en el mundo durante 2011 y, cómo el eco de las demandas de derechos humanos continuó resonando en todos los rincones del planeta. Al referirse a Colombia indicó que si bien el gobierno colombiano siguió manifestando su compromiso para los derechos humanos, en la realidad “hubo pocas mejoras tangibles en la situación general de derechos. El largo conflicto armado interno siguió afectando sobre todo a los derechos humanos de la población civil, especialmente de los pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes y campesinas, defensores y defensoras de los derechos humanos, los dirigentes comunitarios y los sindicalistas”.
Tal como señala en su introducción Amnistía, “el informe refleja un planteamiento para atajar los abusos contra los derechos humanos basado en los retos y las oportunidades para el cambio. En un momento en que Amnistía Internacional se adentra en su sexta década, este informe no sólo da testimonio de las dificultades de quienes viven sumidos en la oscuridad de las violaciones de los derechos humanos, sino también de las personas a quienes la dignidad humana les sigue sirviendo de inspiración para actuar”.
En lo referente a Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, destaca que es un paso importante para el reconocimiento de los derechos de muchas víctimas del conflicto y para la restitución de las tierras que les fueron robadas violentamente, pero que sin embargo persisten “los homicidios de quienes luchaban por la restitución de las tierras” y de otra parte las amenazas contra ellos pone en peligro la aplicación de la ley.
En cuanto al accionar de los grupos armados ilegales como el caso de los paramilitares, el informe advierte que en ocasiones este grupo “con connivencia o aquiescencia de las fuerzas de seguridad, siguieron cometiendo violaciones graves de derechos humanos, como homicidios y desapariciones forzadas, y realizando operaciones de limpieza social en barrios urbanos pobres. Sus víctimas fueron principalmente sindicalistas, defensores y defensoras de los derechos humanos y dirigentes comunitarios, así como miembros o representantes de comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas”. Lea el Informe, capítulo Colombia. (289)






